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Biografía
del Éxito
Ricardo
Bulmez
La sencillez de un líder
Elias Benzadon

Nació
en la ciudad venezolana de Coro, es sacerdote católico y
por más de veinte años fue capellán en varios
centros penitenciarios del país. El Padre Ricardo Bulmez
conoce bien el dolor y la escasez espiritual del ser humano y sus
consecuencias. Su mensaje nace para los privados de libertad física
y sale de allí para ser ofrecido a los seres humanos privados
de libertad espiritual y emocional; de los presos aprendió
a sufrir con paciencia.
Ha recorrido todo el país llevando un mensaje esperanzador,
él habla para la gente sencilla, para el pueblo letrado o
no, porque la verdadera sapiencia lleva a la humildad, el pueblo
sólo entiende de profundidades, no de superficialidades.
Él sabe y así lo transmite que el hombre puede transformarse,
el hombre puede sacar una lección del sufrimiento y convertirlo
en alegría, el hombre simplifica sus acciones para salvarse
y encontrarse a sí mismo y en esa conversión se encuentra
con Dios.
Para institucionalizar su mensaje crea en 1987 la Asociación
Civil CRECE, la cual se expande a varios paises de habla hispana.
Este nombre engloba en las cinco letras los objetivos de la misma
que son Creatividad, Responsabilidad, Espiritualidad, Concientización
y Educación. Su objetivo es llevar un mensaje edificante,
esperanzador que motive y concientice al ser humano a participar
como protagonista en áreas fundamentales de su vida.
Apoyado en sus estudios y conocimientos de psicología, comunicación,
trabajo en equipo, relaciones humanas, crecimiento y una gran espiritualidad,
ha podido desarrollar, con un equipo de apoyo, su gran vocación
de charlista instructor llegando a grupos, parejas, niños
y otros segmentos de la población a través de talleres,
charlas, seminarios, convivencias, retiros y cursos.
Las personas que tienen la oportunidad de participar en estos talleres
encuentran verdaderas razones para vivir cada día a plenitud,
descubren el valor del perdón en sus vidas, mejoran sus relaciones
interpersonales, encuentran dentro de sí la razón
de su existencia y cómo poner sus talentos y potencialidades
a su servicio y al de la comunidad. Aprenden a enfrentar sus problemas
con madurez y fortaleza interior y a vivir más en el presente.
Igualmente publica el libro «El arte de combinar el sí
con el no: una opción de libertad». Se trata de un
conjunto de reflexiones en forma de anécdota o de parábola
que constituye un auxilio en nuestras meditaciones personales, nos
proporciona la brújula que nos guiará en el camino
hacia la felicidad, la libertad y la realización plena.
En este libro nos explica de forma amena que en la vida no se da
el 100% en nada; en la vida no se puede decir a todo sí,
pero tampoco se puede decir a todo no, porque eso trae sufrimiento,
frustración, peleas y pérdidas innecesarias. Si alguien
quiere dañar a un hijo o un ser querido, que siempre le diga
«sí» a todo lo que pida, pero si también
quiere dañarlo que le diga «no» a todo lo que
pida. El secreto está en saber dónde está el
límite entre el sí y el no; la vida sólo podrá
ser convivida por los seres humanos en la medida que existan límites.
Los ojos con que contempla el Padre Bulmez al mundo lo hacen encontrar
a Dios en lo cotidiano y transmitirlo con sencillez. Tiene una experiencia
humana madura, la sabiduría de un niño y la sonrisa
honesta de un hombre pleno pero se sorprende como un niño
a quien se presente el mundo por primera vez para descubrir la grandeza
de lo simple.
Siento una gran admiración por el Padre Bulmez desde hace
algún tiempo cuando comencé a conocer sus actividades
y leí su libro. He tenido el privilegio de verlo en persona
en dos oportunidades durante unas charlas que dio en la iglesia
del casco central de la ciudad de San Antonio de los Altos.
El anuncio de la llegada del Padre Bulmez genera mucha expectativa
y emoción entre el público que abarrota la iglesia.
Al llegar, mucha gente se acerca a él para saludarlo, abrazarlo,
para pedirle que le firme su libro mientras la gente lo aplaude.
A todos responde con un cariño especial escuchando atentamente
lo que cada persona quiere decirle. El ambiente se llena de energía
positiva cuando Ricardo toma el micrófono y charla con los
asistentes.
A partir de ese momento el lugar se llena de risas que producen
las historias que él cuenta y en las cuales van intercalados
mensajes espirituales dirigidos a todos los presentes. Es notable
el poder sanador que posee la risa en los seres humanos, cualquier
problema se olvida, las tristezas se disipan, las dolencias pasan
a un segundo plano. Al finalizar la gente sale contenta comentando
lo dicho por el Padre Bulmez.
Mientras disfruto y apren-do con todo lo acontecido, veo los rostros
de la gente riendo con ganas, me doy cuenta de algo: el Padre Ricardo
Bulmez posee la sencillez de un líder.
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