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¿Qué
es el Ahora?
Marvis Arrizaga
De
manera natural veo y siento que nos hemos quedado enganchados en
el pasado, en el ayer, en lo que fuimos y constantemente pensamos
en lo que seremos, realmente nos centramos poco en lo que somos,
lo cual sólo sabremos si empezamos a vivir el presente, el
Aquí y Ahora, en este momento y cada momento que hay. El
único lugar donde se puede experimentar el fluir de la vida
es en el Ahora, así que entregarse es aceptar el momento
presente incondicionalmente y sin reservas, es abandonar la resistencia
interior a lo que es, por el juicio mental y la negatividad emocional.
Se vuelve particularmente pronunciada cuando las cosas "van
mal" lo que significa que hay una brecha entre las demandas
o expectativas rígidas de nuestra mente y lo que es. Esa
es la brecha del dolor. Es precisamente en estas ocasiones cuando
se debe practicar la entrega, si queremos eliminar el dolor y la
tristeza de nuestra vida. La aceptación de lo que es, lo
libera inmediatamente de la identificación con la mente y
así lo vuelve a conectar con el Ser. La resistencia es la
mente.
La entrega es un fenómeno puramente interior. No significa
que en el exterior no se pueda actuar y cambiar la situación.
De hecho, no es la situación total lo que se debe aceptar
cuando se entrega, sino sólo el minúsculo segmento
llamado el Ahora. Por ejemplo, si estuvieras atascado en el barro
en algún sitio, no dirías: "Bien, me resigno
a quedarme en el barro".
La resignación no es entrega. No tiene que aceptarse una
situación vital indeseable o desagradable. Ni necesitamos
engañarnos y decir que no hay nada malo en estar atascado
en el barro. No, reconocemos completamente que queremos salir de
ahí. Entonces concentramos nuestra atención en el
momento presente sin etiquetarlo mentalmente de ninguna forma. Esto
significa que no se juzga al Ahora. Por lo tanto, no hay resistencia,
ni negatividad emocional. Aceptamos el ser del momento. Entonces
emprendemos la acción y hacemos todo lo que podemos para
salir del barro. Tal acción la llamo acción positiva.
Es mucho más efectiva que la acción negativa, que
surge de la ira, la desesperación o la frustración.
Hasta que logremos el resultado deseado, continúa practicando
la entrega sin calificar el Ahora.
La incapacidad de aceptar endurece nuestra forma psicológica,
la cáscara del ego, y crea así un fuerte sentido de
separación. El mundo que nos rodea y en particular la gente
se perciben como amenazas. Surge la compulsión inconsciente
de destruir a los demás por medio del juicio, así
como la necesidad de competir y dominar. Incluso la naturaleza se
convierte en nuestra enemiga y nuestras percepciones e interpretaciones
están dominadas por el miedo. La enfermedad mental que llamamos
paranoia es sólo una forma un poco más aguda de este
estado normal, pero disfuncional, de conciencia.
La entrega es perfectamente compatible con la acción, con
iniciar cambios o lograr metas. Pero en el estado de rendición
hay una energía totalmente diferente, una cualidad distinta,
que fluye en su actuar. La entrega nos vuelve a conectar con la
fuente de energía del Ser y si nuestra actuación está
infundida por el Ser, se convierte en una celebración gozosa
de energía vital que nos lleva más profundamente al
Ahora. Por medio de la no resistencia, la calidad de nuestra conciencia
y, por lo tanto, la calidad de todo lo que estamos haciendo o creando
se realzan inconmensurablemente. Los resultados entonces se producirán
por sí mismos y reflejarán esa calidad. Podríamos
llamar a esto "acción entregada".
La cualidad de nuestra conciencia en este momento es la que constituye
el determinante principal del tipo de futuro que experimentaremos;
así, entregarse es lo más importante que podemos hacer
para producir un cambio positivo. Cualquier acción que realicemos
es secundaria. No puede surgir una acción verdaderamente
positiva de un estado de conciencia sin entrega. En el estado de
entrega, vemos muy claramente lo que debe hacerse y actuamos haciendo
una cosa cada vez y concentrándose en una cosa a la vez.
Aprender de la naturaleza: ver cómo todo se logra y cómo
el milagro de la vida se despliega sin insatisfacción o infelicidad.
Por eso Jesús dijo: "miren los lirios, cómo crecen;
ni se afanan ni se enredan". Si nuestra situación general
es insatisfactoria o desagradable, separa este instante y entrégate
a lo que es. Esa es la linterna que atraviesa la niebla. Nuestro
estado de conciencia deja entonces de ser controlada por las condiciones
externas. Ya no dependemos de la reacción y la resistencia.
Mira los detalles específicos de la situación. Pregúntate:
"¿Hay algo que pueda hacer para cambiar la situación,
mejorarla o apartarme de ella?" Si es así, actúa
apropiadamente. No te concentres en las cien cosas que harás
o podrías hacer en el futuro sino en la única que
puedes hacer ahora. Esto no significa que no debamos planear. Puede
ser que esa planeación sea lo único que se puede hacer
ahora. Pero asegúrate de no empezar a proyectar "películas
mentales", a proyectarte a sí mismo hacia el futuro
y a perder así el Ahora.
Cualquier acción que se emprenda puede no producir fruto
inmediatamente. Hasta que lo haga, no nos resistamos a lo que es.
Si no se puede actuar y tampoco se puede apartar de la situación,
úsela para ayudarte a profundizar más en la entrega,
para profundizar más en el Ahora, en el Ser. Cuando entramos
en esta dimensión intemporal del presente, el cambio llega
a veces de forma extraña sin necesidad de mucha acción
de su parte.
La vida se vuelve cooperadora y viene en nuestra ayuda. Si factores
internos, como el miedo, la culpa o la inercia nos impiden actuar,
se disolverán a la luz de nuestra presencia consciente. No
confundamos la entrega con una actitud de "Nada me puede molestar
ya" o "Ya no me importa". Si lo miramos de cerca,
descubriremos que tal actitud está teñida de negatividad
en forma de resentimiento oculto y por lo tanto no es entrega sino
resistencia enmascarada. Según nos entregamos, dirigimos
nuestra atención hacia el interior para comprobar si queda
alguna huella de resistencia dentro de nosotros. Está muy
alerta cuando lo hagas; de otra forma la resistencia puede seguir
ocultándose en algún rincón oscuro, en forma
de un pensamiento o una emoción no reconocidos.
Les deseo una Vida llena de Conciencia del Ahora y de aceptación
para sentir como fluye la vida en tu interior, ese espacio donde
todo está bien.
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