Entrevista
con...
Silvia Jastram
Creadores
de Paz en tiempos de cambio

Texto: Margarita Calvani
La
paz es un estado natural del ser humano, pero por más paradójico
que parezca, el hombre siempre ha buscado la paz a través
de la guerra. ¿No es eso una locura?
Es una locura. De hecho es más honesto pactar la victoria
y el sometimiento de los perdedores en la guerra, que buscar la
paz con las estrategias de la guerra. Es un contrasentido sin
salida que nos lleva, a nivel personal, a la insanía. A
nivel colectivo nos lleva a interminables negociaciones ¨diplomáticas¨que
sólo exacerban lo que pretenden eliminar. Por eso siempre
me he opuesto a utilizar términos como Guerreros de la
Luz o Ejércitos de la Paz. La mera idea de que es necesaria
una guerra o que tenemos que defendernos contra un supuesto enemigo,
es la que necesitamos cambiar. El ego siempre busca la supervivencia,
aún disfrazandose de niño bueno, de adalid de la
paz. Hace poco estuve leyendo un compendio de poemas por la paz,
escrito por diversos autores, en el que las palabras guerra, sangre
y muerte se encuentran en el 80% de los poemas. Creo que fortalecemos
aquello a lo que nos resistimos. Oponerse a la guerra es tan fútil
como iniciarla. El concierto que Juanes convocó hace poco
en Cúcuta, cuyo fin fue el desconocimiento de la necesidad
de confrontar dos pueblos hermanos, hizo mucho más por
la disuasión bélica que los gritos de indignación
y las amenazas de muchos políticos. Aunque eso no lo veamos
en las estadísticas.
Actualmente
tu estas realizando un trabajo que se llama Creadores de paz en
tiempos de cambio. ¿La paz puede ser creada?
Así es. Puede ser creada desde la mente y en el corazón.
Desde la oración, el perdón y los buenos pensamientos.
Pueden crearse climas organizacionales que promueven la paz, espacios
que evocan la paz, normas colectivas y rutinas de vida que fomentan
el bienestar y reducen a su mínima expresión la
necesidad de recurrir a la violencia para lograr aquello que parece
ofrecer resistencia. Finalmente el mundo que no logramos ver con
los ojos del amor, no es más que una ilusión. La
decisión a favor de la paz va más allá de
las apariencias externas, busca el germen de la separación
en el interior de cada ser y en el interior de nuestras costumbres
sociales o comunitarias. Por eso el don de crear, el cual heredamos
de la divinidad, nos llama a activar esa sabiduría interna
que reconoce nuestra unión inseparable con todos los habitantes
del planeta y el gozo que este reconocimiento representa. Visto
desde un contexto más sociológico y ecológico,
los tiempos que vivimos hacen impostergable esta conexión
con lo que es real e inmutable. La paz deja de ser una dulce quimera
para convertirse en una invitación a preservar la vida.
¿A
qué tipo de paz te refieres: Interna o Externa?
Ambas, una es consecuencia de la otra. Ambas invocan nuestra responsabilidad.
La paz externa se logra como la natural extensión de una
vivencia interna. Por eso es importante tener compasión
por todos aquellos seres humanos cuyo derecho a la paz fue maltratado,
incluso desde el útero materno. Invocar la paz para quien
no la recuerda es una tarea de amor para muchos venezolanos. De
hecho, sería una bendición el poder apoyar a todos
esos líderes que tienen buenas intenciones pero desconocen
los mecanismos que reconducen hacia la paz. A mi criterio, en
nuestro país esto se traduce en la renuncia a los protagonismos
como forma de adicción a la aprobación y en la adhesión
a la solidaridad entendida como incondicionalidad (y no como premio
a conductas de afiliación política).
¿Por
qué hablas de "Tiempos de Cambio" y no "Tiempos
de Crisis"?
Porque la expresión tiempos de cambio es mucho más
cónsona con el lenguaje de la paz. Me dicen que hay un
ideograma en chino que significa crisis y oportunidad al mismo
tiempo. Me gusta esa expresión: donde el ego ve crisis,
el espíritu creativo ve oportunidades. Venezuela está
inmersa en un gran cambio del cual ni remotamente imaginamos su
desenlace. Estamos desesperadamente -y a veces con herrramientas
incongruentes- tratando de sanar las inmensas brechas de separación
que hemos creado entre nosotros, utilizando como excusa los ingresos,
la educación, la raza o (últimamente) la ideología
política. Pero nunca lograremos la unión como hermanos
mientras mantengamos la creencia en bandos, mientras hablemos
de los pobres y los ricos, los escuálidos y los chavistas,
los imperialistas y el pueblo latinoamericano .... todas esas
expresiones siguen siendo dianas de guerra. Somos un solo pueblo,
si a pueblo vamos, un sólo continente, si a tierra vamos.
Los líderes van y vienen, la estigmatización y caricaturización
de los que ocupan puestos transitorios de mando son sólo
una distracción para no ocuparnos de lo que realmente nos
atañe. Estamos en tiempos de cambio y eso significa la
muerte de viejos conceptos para crear un mundo mejor. O, si vamos
más allá, la derogación de conceptos que
hacen necesario tantos cambios.
¿Cómo
podemos contribuir a crear la Paz en Venezuela sin necesidad de
renunciar a nuestras inclinaciones políticas o a nuestros
valores?
Nuestros ideales políticos suelen promover estrategias
para lograr un mundo mejor. Mientras estos ideales conduzcan al
bien social en términos esencialmente incluyentes.... ¿qué
importancia tiene quién lo active? con apertura al logro
del consenso, en función del sustrato común del
que habla Mandela, son muchas las cosas que podemos hacer en Venezuela
sin necesidad de renunciar a nuestras inclinaciones políticas.
La tolerancia, disposición a escuchar al otro y la creatividad
para negociar soluciones que beneficien a todos, son valores que
aún pueden fomentarse. Y el país transita en estos
momentos por condiciones interesantes para un salto cuántico
de consciencia.
¿Qué
tipos de creaciones pueden contribuir para lograr una paz mas
efectiva?
La creación de una nueva comunicación es esencial.
Los medios de comunicación que actualmente se utilizan
para la distracción de lo esencial o la manipulación
desde bandos opuestos, podrían ser plataformas de intercambio
y conciliación, amén de abrir espacios para canalizar
la extraordinaria creatividad de nuestra gente. Hay ideas maravillosas
para sembrar en las nuevas asociaciones comunitarias, que no tienen
que ver con política sino con pacífica coexistencia
y alternativas ecológicas. Gran parte de la agresividad
de los venezolanos tiene que ver el sentimiento de sentirse ignorados
y abusados. Podemos crear alternativas frente a la indiferencia.
Crear implica ocuparse. El deseo por la paz nos lleva a crear
desde la inclusión de las necesidades y sueños de
todos los involucrados. Sin necesidad de que se imponga una visión.
¿Qué
podemos hacer para que la paz sea más permanente y no se
pierda en los momentos de confusión o molestia?
Esta es la pregunta más difícil. Preservar la paz
existente es relativamente fácil. Pero hacerlo en medio
del conflicto requiere de un acto de fe, de la convicción
de que todos andamos en pos del amor. En esos momentos, es importante
salirnos del melodrama de los egos y atestiguar lo que ocurre
desde la observación. En ocasiones, la mera respiración
puede llevarnos a esa función de resguardo de la paz.
Algunas personas que trabajan con el Curso de Milagros, le entregan
al espíritu santo todo lo que están viendo en oración
, para disolverlo desde el absoluto silencio. Es otra manera de
no hacerse cómplices del ego. Sin embargo, en muchas ocasiones
es importante comunicar lo que se siente, sin agredir o hacerse
la víctima (que es una forma inversa de agresión).
Igualmente es importante escuchar al otro con atención
y tratar de comprender lo que está detrás de su
postura, aparentemente antagónica. En ese sentido, hay
que fomentar un nuevo uso del lenguaje, cónsono con una
cultura de paz.
A nivel personal, a mí me ha funcionado siempre el recurso
del perdón. Lo que veo afuera y me escandaliza es algo
que no me gusta ver de mi misma, aunque no sea evidente a primera
vista. Perdonarme por lo mismo que rechazo en otros, siempre me
devuelve a la paz. El arte, la música y la práctica
de ejercicios o actividades al aire libre, también proporcionan
estados de balance para mediar conflictos. Finalmente, son muy
útiles las estrategias de meditación que nos llevan
al espacio del vacío, que es el mismo sustrato de la paz.
¿Es
posible la paz para Venezuela? ¿De qué manera?
Es posible la paz en toda nación que la desee. No existen
circunstancias particulares que impidan la consecución
de la paz, porque somos mucho más que nuestra condiciones
externas. Si los venezolanos aprendemos a ver lo que ocultamos
tras esta apariencia de guerra fratricida, va a ser natural el
establecer un clima consensual de paz. Pero esto depende más
de nuestras elecciones personales que de los grandes giros políticos
de timón. Aún así, las personas que tienen
la vocación de comunicar, ya sea desde el arte y las letras,
los púlpitos y salones de clase, los medios o las instancias
políticas, pueden hacer un inmenso bien si colaboran en
la siembra de la unión. Para mí, es un acto de conciencia,
fundamentado en valores universales.
Coméntanos
algo acerca del taller "Creadores de Paz en tiempos de cambio"
que dictarás este mes en Caracas y el mes que viene en
Valencia y San Cristóbal.
Quisiera cambiar la palabra dictar por compartir. Me llena de
alegría el entregarme a los milagros de la cocreación
de este seminario, junto al equipo que me acompaña y los
participantes. Me siento inmensamente afortunada al sentir que
soy parte de un grupo de personas que nos unimos en un mismo deseo
por lograr la paz en nosotros mismos, en Venezuela y en el mundo.
También quiero extender lo que he aprendido acerca de las
estrategias de comunicación no violenta y el uso de las
artes expresivas para trascender conflictos. Si bien el tema de
la paz se ofrece para muchas discusiones teóricas, su vivencia
es sencilla y gozosa, por lo que creo que este seminario va a
ser una oportunidad de disfrutarnos a nosotros mismos y de asombrarnos
de la manifestación de nuestro potencial creativo a través
de la poesía, las dramatizaciones, las artes plásticas
y el movimiento espontáneo. Agradezco haber encontrado
al grupo entusiasta de productores que están dispuestos
a probar nuevos caminos. O, como dijo Ghandi, a comprobar que
la paz es el camino.
Para
mayor información acerca del seminario "Creadores
de Paz en tiempos de cambio" llamar a los teléfonos:
0416-618.9116 / 0424-194.5995
E-mail: creacionesdepazcaracas@gmail.com