|
Entrevista
con...
Luz
Stella Rozo
EL
ÉXITO: una actitud mental

Escritora
y conferencista, Luz Estella Rozo es pionera en Venezuela en temas
relacionados con los Ángeles. En los años 90 escribió
una columna en un diario capitalino al mismo tiempo que empezó
a publicar sus libros. el año 2.000 empieza a dictar sus
talleres sobre la existencia y personalidad de los ángeles,
así como también sobre temas como el éxito,
auto estima y prosperidad, basándose en su propia experiencia
exitosa a nivel internacional. Del 2.003 hasta agosto del 2.004,
condujo y produjo su propio programa de televisión en San
José de Costa Rica.
¿Cuándo
empezaste tu carrera como escritora?
Mi carrera como escritora podría catalogarla como coincidencial,
aun cuando yo desde muy pequeña quería ser una escritora
novelista.
En el año 1.990, decidí escribir una columna periodística
donde pudiera trasladar los conocimientos que había adquirido
después de muchos años en la Orden Rosacruz y que
no fueran propiedad exclusiva de la Orden, así como los que
había obtenido a través de mis propias experiencias,
con el fin de comunicarlos a tantas personas que seguramente les
sucedía al igual que a mí, muchos años atrás,
cuando andaba con mi angustia existencial, buscando la verdad mucho
más allá de lo físico y no la encontraba. Por
eso creí que debía compartirla.
Propuse esta columna al director del diario El Mundo en Caracas,
Luis Oscar Pont, quien le dio una acogida calurosa. La columna tuvo
muy buena aceptación por parte de los lectores, tanta, que
comencé a los pocos meses a escribir otra para el diario
El Universal.
¿Qué
te ha llevado a escribir? ¿Cuéntanos cómo fue
tu experiencia de escribir tu primer libro y cómo fue acogido?
Cuando tenía un poco más de un año escribiendo
las columnas, me propusieron que con las que tenía escritas,
hiciera un libro. Así se hizo con las correspondientes a
El Mundo, tituladas Felicidad y el libro tiene por título
la felicidad.
Fue y continúa siendo muy exitoso. La editorial venezolana
que lo editó, lo exportó a todos los países
de habla hispana y en España se vendía hasta en El
Corte Inglés. La revista Selecciones del Reader's Digest,
o sea Selecciones en Español, que tiene más de diecinueve
millones de ejemplares de circulación en el idioma español,
publicó en tres oportunidades distintas, extractos de este
libro. Como comprenderás, un éxito trae otro éxito
y ante un libro exitoso, ya tiene uno adentro el gusanito de seguir
escribiendo.
Realmente para mí, fue muy fácil comenzar mi carrera
como escritora porque desde el primer libro, todos los dieciseis
que he publicado hasta ahora, han tenido una gran acogida del público
y mi novela Vidas Eternas, ha sido igualmente exitosa.
Sabemos
que has sido premiada en los Estados Unidos con tu libro Éxito
sin límites. ¿Cuéntanos cómo fue
esta experiencia?
En 1.999, la editorial más importante del planeta, en libros
para la mente y el espíritu, como ellos mismos catalogan
a sus obras, Llewellyn Publications, (es su nombre y tiene ciento
cinco años de fundada), me solicitó un libro sobre
auto-ayuda. Yo les mandé una propuesta que fue aceptada inmediatamente
y que de común acuerdo titulamos Éxito Sin Límites.
Luego la editorial me estuvo informando que las ventas iban muy
bien. Un día, abro mi correo y me encuentro uno de la editorial
donde el gerente de mercadeo me felicitaba y me informaba que mi
libro había obtenido el segundo lugar en el Salón
de la Fama en un acto efectuado en el año 2.000 en la Feria
Internacional del Libro en Chicago Illinois. Mi sorpresa fue tan
grande, que me quedé sentada mirando la pantalla y dando
gritos guturales sin poder hacer o decir nada más.
Yo no sabía que había salón de la Fama para
escritores. Yo creía que solamente los había para
los peloteros. Estuve una semana en estado de shock. Yo le preguntaba
dentro de mí a Dios, que por qué me había correspondido
ese premio a mí, habiendo tan buenos escritores, mucho mejores
que yo y mucho más conocidos que yo. Todavía no me
ha llegado la respuesta. Me postraba de rodillas con la frente sobre
el suelo, dándole gracias a Dios por ese premio que Él
concedía a mi esfuerzo. Luego, un día recapacité
y pensé: si yo, sin proponérmelo, he llegado al segundo
lugar, ¿por qué no puedo llegar al primero? Y decidí
trabajar para obtenerlo. La editorial me preparó varios viajes
internacionales para promover el libro premiado y luego viajé
a Saint Paul en Minnesotta, donde está la sede de la editorial
y estuvimos hablando sobre otras propuestas mías. De boca,
me las aceptaron. Entre estas propuestas, estaba hacer un libro
sobre los Salmos. Me demoré dos años escribiéndolo,
trabajando dieciocho horas diarias. Cuando lo entregué terminado,
lo aceptaron. Todo el tiempo que lo estuve escribiendo, oraba para
que Dios lo bendijera y a través de ese libro bendijera a
las personas que lo leyeran, así como los hogares donde el
libro entrara.
Cuando la editorial me envió la portada para que la aprobara,
comenté a mi familia: Este libro va a ganar el primer premio.
Luego cuando lo vi impreso, con la diagramación tan bella
que tiene, además del trabajo tan concienzudo que hicimos
en él, mi gran amigo Thomás Golding, maestro cabalista
y yo, así como el rabino que nos ayudó en la fonética
de las palabras hebreas, estuve más que convencida de que
el libro iba a obtener el primer lugar. Por eso cuando la editorial
me hizo la notificación, más que información,
fue la ratificación de lo que yo ya sabía. Sin embargo,
debo admitir que cuando en un programa de televisión me entregaron
el trofeo que acredita el premio, no pude contener la emoción
y las lágrimas acompañantes de ésta, porque
en ese momento me sentí como si eso fuera mentira, un sueño
del que no quería despertar.
¿Qué
es para ti el éxito?
Para mí el éxito, es la coronación positiva
de nuestros objetivos. Por eso debemos estar muy definidos en qué
es lo que realmente queremos alcanzar.
¿Qué
nos impide alcanzar el éxito?
Hay muchos factores que nos impiden alcanzar el éxito y por
eso esas personas que fracasan con frecuencia, deberían hacerse
un examen de conciencia para determinar en qué están
fallando y/o porque están fallando.
En primer lugar debemos trabajar y actuar con la conciencia tranquila,
con las mejores intenciones del mundo, con el deseo de no perjudicar
a nadie, por el contrario, ayudar a muchos. En segundo lugar, debemos
definir las metas. Hay una frase muy aplicable a esto, tomada del
libro Alicia en el país de las Maravillas, donde el conejo
dice: El que no sabe para donde va, no llega a ninguna parte.
Hay personas que no saben qué es lo que desean, qué
es lo que quieren, y se quejan porque no lo obtiene. ¿Obtienen
qué?
Luego, hay que trabajar poniendo todo el empeño. El éxito
y el triunfo, no son para los flojos. Y hay gente que no solamente
es floja físicamente, sino mentalmente también. Tenemos
que comprender que la vida no nos regala nada en bandeja de plata.
Tenemos que conquistar los lugares que deseamos alcanzar. Hay en
inglés un dicho muy cierto: Nada ni nadie, da nada
a nadie, por nada.
Otro factor que no por mencionarlo de último, es menos importante:
la fe en nosotros mismos. Quien no cree en sí mismo, crea
todos los mecanismos para ser derrotado.
¿Para
ti, existe el destino?
Yo opino igual que Henry Ford I. El dijo que no creía en
el destino, sino en el trabajo. Pero sí creo que nosotros
mismos podemos crear nuestras propias casualidades, causalidades
y circunstancias.
¿Puedes dar a los lectores algunos
tips para ser exitosos?
Primero que todo, creer que el éxito es una actitud mental
y como tal, tomarla para mí. Convencerme que soy exitoso,
aunque me esté levantando de un montón de derrotas.
Convertirlas en enseñanzas positivas. Si las analizas, te
das cuenta que, son un cúmulo de experiencias que te enseñan
qué es lo que no se debe hacer si deseas alcanzar el éxito.
Hay factores esenciales en la consecución del éxito:
la constancia, la fe y el trabajo, así como la disciplina
y la organización.
¿Qué tan importantes son
los deseos para alcanzar lo que queremos?
Vuelvo a lo que dijo el conejo, parodiándolo ahora: si no
deseas algo, no vas a conseguir nada. El deseo nace en nuestra mente
y con nuestra mente creativa, podemos convertirlo en realidad. Pero
hay que trabajar en eso.
No podemos dejar todo en manos de Dios. Esa es una posición
cómoda y acomodaticia. Es tener a la mano a quien echarle
la culpa. Dios no quiso que yo fuese una persona próspera.Realmente
si lo analizamos, lo más fácil y cómodo que
hay, es ser mediocre, ser pobre y ser fracasado. Lo contrario, exige
mucho y entre más triunfos, éstos exigen más
esfuerzo y trabajo.
¿En
qué se basa la prosperidad? ¿Cómo podemos conectarnos
con esa energía?
La prosperidad debe ser total, holística. No es solamente
tener dinero. Es tener todas nuestras necesidades cubiertas. Necesitamos
tener un cuerpo físico que funcione bien, una mente que funcione
bien. Tener un techo, un trabajo para ganarnos la vida, una familia,
y nuestras necesidades de afecto y de amor, cubiertas.
La mejor manera de conectarnos con esta energía, es eliminando
la envidia. En lugar de envidiar el triunfo de otro, ¿por
qué no envidian la manera de trabajar disciplinadamente?
Finalmente,
¿Cuál ha sido el secreto de tu éxito?
Yo creo que el amor. Desde un principio comencé a trabajar
por amor. No percibía nada por escribir las columnas, antes
por el contrario me representaban un trabajo extra, un esfuerzo
y una inversión. Cuando las inicié, no había
internet y muchas veces tuve que pagar a un chofer para que las
llevara al periódico, cuando yo no podía hacerlo personalmente,
además de comprarme la computadora, el papel, tinta, fax,
fotocopiadora, etc. Luego, cuando comencé a dictar los talleres
sobre los ángeles, los hacía gratis. Como fueron los
primeros talleres sobre este tema dictados en Venezuela, iba mucha
gente. Yo alquilaba las salas y no cobraba la entrada. Como no había
material impreso, lo fotocopiaba y lo obsequiaba. Igualmente les
grababa en mi casa las meditaciones y les traducía los libros.
Yo creo que como comencé dando sin esperar recibir nada a
cambio, sino el propio beneficio de los demás, el universo
me ha retribuido.
En cuanto al éxito de mis libros y de todos mis escritos,
se debe a que siempre, antes de escribir la primera palabra, oro
pidiéndole a Dios que me ilumine sobre lo que debo escribir
y que esos escritos sean Su mensaje para quien lo deba recibir.
Le pido que bendiga a quien reciba un libro mío en sus manos.
Le pido que a todos los que yo llegue, pueda hacerles comprender
que se pueden encontrar con Dios dentro de su propio corazón.
|