El Espíritu del Dinero
Desde pequeños hemos escuchado toda nuestra vida que el dinero es malo, sucio, corrompe, separa a las familias y amigos, no hay suficiente y en fin, que es el culpable de los males de la humanidad.
Realmente el dinero no es nada de todo eso. Es solamente un trozo de papel que nos sirve de intercambio en muchas de nuestras relaciones.
Es energía condensada como toda la materia existente en el plano físico.
¿Por qué entonces es tan difícil en la mayoría de las personas la relación con él?
Porque el dinero como todo en nuestras vidas responde a lo que pensamos. Creer es crear y mientras creas que no hay suficiente estarás atrayendo eso en tu vida. No olvides que el pensamiento es energía y como tal tiene una ley de causa y efecto, de manifestación y de atracción.
El dinero es un medio para vivir nuestro propósito de vida unido a nuestro trabajo, hacerlo fluir, compartirlo generosamente, disfrutarlo y tener una calidad de vida acorde con quienes en realidad somos. Pero, ¿conoces tu cual es tu propósito de vida y cómo unirlo a tu profesión? La mayoría de las personas lo ignoran y realizan a lo mejor cualquier trabajo cuya finalidad es obtener un dinero. En ese caso se convierte en un fin en lugar de un medio lo cual nunca te llevará a la felicidad, siempre estarás luchando por conseguir más, tendrás la sensación de que no hay suficiente.
Sin embargo, podríamos ir más allá, si no estás contento con lo que tienes y en cómo te relacionas con el famoso papelito, es que tampoco estás contento contigo mismo. Todos los pensamientos de carencia, culpabilidad, impotencia, insuficiencia, miedos, envidias y lucha te alejan de él porque te alejan de ti mismo y de tu potencialidad creativa. Descubre quien ERES invierte en tu propia autoestima y no dudes de que la riqueza aflorará en tu vida.
Hemos escuchado muchas veces aquella utopía acerca del reparto equitativo de la riqueza planetaria entre todos sus habitantes. Si eso se realizara tanto tu como yo sabemos muy bien lo que sucedería al cabo de un tiempo, un año por ejemplo; los que tenían seguirían teniendo y posiblemente más y los que no tenían se quedaron sin nada muy rápido porque no lo supieron manejar.
La prosperidad es una cuestión de consciencia y no tiene que ver con la cantidad que tengas. Puedes tener mucho y ser muy carente porque estás en conflicto contigo mismo y tu propia honestidad, puedes tener una vida abundante y ser muy próspero, y también podrías no tener tanto y serlo o no tener y ser carente porque vives pensando en que eres una víctima llena de resentimiento hacia los ricos en lugar de buscar tu propia fuente de riqueza.
Siempre, en todas las situaciones de crisis hay personas que se hunden y otras sin embargo, que descubren como fabricar pañuelos en lugar de llorar.
La riqueza es una cuestión de espiritualidad.
MªLuisa Becerra
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