Christopher Paul Gardner

"Es la historia de mi vida, pero no se trata acerca
de mí. Se trata de cada padre, que tiene que ser padre
y madre a la vez. Se trata de cada madre, que tiene
que ser madre y padre a la vez. Se trata de cualquiera
que alguna vez soñó cosas grandes y alguien le dijo,
No, no puedes lograrlo. No puedes”.
Gardner debe gran parte de su actual éxito al estímulo temprano proporcionado por su madre así como al sentido de la responsabilidad y de las altas expectativas puestas en él, entonces ella tenía solamente un único hijo. Hoy en día Gardner reside en New York y Chicago. La aventura de Gardner desde ser un padre sin casa hasta llegar a multi-millonario se ha retratado en una película que se estrenó en Estados Unidos a finales del año 2006, titulada: The Pursuit of Happyness.
Christopher Gardner nació el 9 de febrero de 1954, en Wisconsin. En su infancia casi no tuvo modelos masculinos positivos. Desde la ausencia de su padre Thomas Turner quien vivía en Louisiana, hasta su violento padrastro Freddie Triplett. A pesar de ser un matrimonio infeliz; la madre de Garner, Betty Jean, fue fuente de inspiración y fortaleza para él. Ella animó a Gardner a creer en sí mismo y tener autoconfianza. El propio Christopher la cita: “Sólo puedes depender en ti mismo, la caballería no va a llegar por ti a rescatarte”.
Fue el segundo de una familia de cuatro, su hermana Ophelia (la mayor e hija de un matrimonio previo), Sharon y Kim (hijas del tercer matrimonio con Freddie Tripplett). Su padrastro maltrataba a su madre constantemente e incluso en una ocasión la acusó con Servicios Sociales por trabajar, lo que provocó que la metieran a la cárcel y sus hijos tuvieran que ir a un centro de crianza temporal hasta su salida. De esta experiencia, Gardner determinó que el alcoholismo, la violencia doméstica, el abuso a menores y analfabetismo eran contra lo que evitaría el resto de su vida.
En el período en el que entró de nuevo al centro de crianza conoció a sus tres tíos maternos: Archie, Willie y Henry. Siendo éste último la más importante influencia de Gardner justo cuando más necesitaba la figura de un padre. Lamentablemente, su tío Henry murió mientras su madre seguía en prisión.
Entre los años 60s y 70s, Chris sintió un profundo orgullo hacia la cultura afroamericana influenciado por Martin Luther King Jr., Malcom X y Eldridge Cleaver. También desarrolló gusto por la música, aprendiendo a tocar la trompeta y oyendo a James Brown y Miles Davis. Se interesó por el racismo en África y EUA.
Después de graduarse de preparatoria e inspirado en su tío Henry, se enlistó como miembro del cuerpo médico en la Marina Estadounidense. Ahí conoció al Dr. Robert Ellis, quién le ofreció trabajo como asistente en la clínica de investigación en el Centro Médico de la Universidad de California y el Hospital de veteranos en San Francisco. Gardner aceptó el trabajo y se mudó para San Francisco en 1974. Durante dos años, aprendió como manejar toda la responsabilidad del laboratorio e incluso colaboró en artículos publicados de investigación con el Dr. Ellis.
El 18 de Junio de 1977, Chris Gardner se casó con Sherry Dyson, experta educativa en matemáticas. Con 10 años de entrenamiento médico, lo más seguro era que Chris en el futuro tomara una carrera médica. Sin embargo, debido a lo largo de los estudios y los notables cambios tecnológicos que habría para cuando ya pudiera profesar, ya no iba a servirle todo lo que había aprendido. Le aconsejaron buscar otra carrera, por lo que al cumplir 26 años anunció a su esposa que ya no pretendía ser doctor. Esto provoco un enfriamiento en la relación con Sherry, además de diferencias de ideas.
Christopher Jarrett Medina Gardner, hijo de Chris, nació el 28 de enero de 1981. Cuando apenas cumplió un año, Gardner para poder mantenerse económicamente tuvo que tomar otros trabajos. Entre ellos como representante de ventas de CMS, compañía de equipo médico con un sueldo menor de $30,000 dólares al año. Después se cambiaría para Van Waters & Rogers, compañía más estable.
Motivado por las preguntas de su hijo, Gardner decidió localizar a su padre biológico, a quién conocía sólo por teléfono. Gracias a su nuevo trabajo en que ganaba más dinero, viajó a Louisiana para conocerlo por primera vez. Al final de ese viaje decidió que él sí lograría ser un hombre exitoso.
Después de ir a una de sus ventas, la vida de Gardner cambió. Conoció a un hombre impecablemente vestido con un Ferrari rojo. Curioso, Gardner le preguntó que hacía para vivir, a lo que respondió que era corredor de bolsa. A partir de ahí Gardner decidió a lo que quería dedicarse en el futuro. Este hombre de traje era Bob Bridges, quién lo introdujo en el mundo de las finanzas. Inmediatamente le presentó al director de la firma para hablarle de programas de capacitación. Durante los siguientes dos meses, Gardner canceló todas sus citas de ventas y pospuso sus multas de estacionamiento acumuladas, incluida la que le pusieron cuando se encontraba platicando con ellos.
Gardner obtuvo su oportunidad al ser aceptado en un programa de capacitación en E. F. Hutton. De golpe renunció a su trabajo para dedicarse de tiempo completo al entrenamiento para corredor de bolsa. Cuando por fin se presentó en la oficina el primer día, se encontró con la sorpresa de que habían despedido una semana antes al director que lo contrató.
Sin experiencia ni licenciatura ni conexiones, consiguió que le hicieran una entrevista en la bolsa de valores Dean Witter Reynolds, pero una semana antes fue apresado por no pagar 1.200 dólares en multas de su carro y pasó 10 días en la cárcel. Cuando salió, encontró que su novia se había ido con su hijo y todas sus pertenencias, incluida su ropa. Al día siguiente, con la misma ropa con que entró a la cárcel se decidió a presentarse. La táctica surtió efecto y consiguió un empleo como aprendiz por 1.000 dólares al mes, que apenas alcanzarían para vivir. Cuatro meses después de que Jackie desapareciera, regresó para dejarle de nuevo a su hijo para que mejor él se hiciera cargo del niño. Pero en las pensiones no se aceptaban niños, aún así aceptó su custodia. No obstante de estar empleado, su hijo y él vivían desamparados sin hogar mientras ahorraban para rentar una casa en Berkeley, California. Ninguno de sus compañeros de trabajo sabía que él y su hijo vivieron sin casa durante un año.
Todo su sueldo se iba en los pañales, el jardín infantil y la comida. Usaba dos trajes, uno gris y uno azul, que cargaba en su bolsa. Al principio dormían en moteles baratos, pero no se podían dar ese lujo durante todo el mes. Después dormían en donde pudieran como en su oficina, albergues, parques y hasta baños públicos. Chris recibió ayuda de las personas que menos esperaba, las prostitutas al verlo empujando el destartalado caminador de su hijo, le regalaban al pequeño billetes de cinco dólares. Pero fue el reverendo Cecil Williams quien al ver la dedicación de Gardner a su hijo, les permitió quedarse por unos cuantos meses en el refugio de madres indigentes.
Hoy en día cuando le preguntan a Christopher Gardner, Jr. como fue vivir sin techo, él responde ni siquiera haberlo notado. Simplemente sentía que su papá y él se movían de un lado a otro todo el tiempo.
Gardner siempre fue el primero en llegar a la oficina y el último en irse, haciendo persistentes llamadas a los clientes prospecto. En 1982, por fin pasó su examen para obtener la licencia y obtuvo empleo en Dean Witter Reynolds.
Cinco años después, Chris Gardner estableció su propia firma de bolsa de valores Gardner Rich & Co, en Chicago, Illinois. Escogió este nombre debido a que consideraba a Marc Rich, como uno de los hombres y empresarios más exitosos del mundo. Consistía en una bolsa de valores institucional especializada en deudas, las transacciones de algunas de las instituciones más grandes del país y planes para pensiones públicas. Su nueva compañía la comenzó en su pequeño departamento con una inversión inicial de $10,000 dólares y una mesa de madera que servía para la hora de la comida en familia.
En el 2006 vendió Gardner Rich & Co. en un trato multimillonario, y se convirtió en fundador de Christopher Gardner International Holdings, con oficinas en Nueva York, Chicago, y San Francisco. Por ahora está haciendo inversiones en Sudáfrica que crearán cientos de trabajos e introducirán millones en inversiones extranjeras para la nación.
En la actualidad también coopera en varias organizaciones filantrópicas como Cara Program y la Iglesia Metodista de San Francisco quiénes más le ayudaron cuando lo necesitaron él y su hijo. También fundó un proyecto millonario en San Francisco que crea casas de bajos recursos y oportunidades de empleo. En Chicago da asistencias para vacantes de empleo, orientación laboral y capacitación a gente sin hogar ni recursos. También coopera con el National Fatherhood Initiative para enseñanza de los niños que entrega premios educativos.
Ha recibido el premio al Padre del Año en 2002, el 25th Premio Anual Humanitario y en 2006 el Premio a Amigos de África. Su historia pasó inadvertida hasta cuando apareció en un segmento del programa 20/20, en 2003. Desde entonces, una editorial se interesó e hizo un libro basado en su vida y fue adaptado para la pantalla grande en la película “The Pursuit of Happynes” producida por Columbia Pictures y actuada por Will Smith, quién fue nominado al Oscar por la misma película. Gardner faltó al estreno para asistir a un evento de caridad en el día de Navidad.
|