|
La redimensión
del Ser
Efrain Hoffmann

La
Redimensión del Ser es un proceso de auto conocimiento y
afirmación como individuos que nos conduce a mejorar la autoestima,
la comunicación y la expresión de sentimientos, afectos
y la sexualidad, liberándonos de la interferencia que produce
en nosotros algunas programaciones y experiencias pasadas minusvalidantes;
para así diseñar un proyecto de vida desde nuestro
ser real escuchando la voz de nuestra naturaleza.
Cuantos de nosotros hemos pasado la mayor parte de nuestras vidas
viviendo para complacer a otros, como condición par ser querido
, apreciado o aprobado. Tratando de ser un buen hijo, un buen amigo,
un buen estudiante, un buen esposo, etc., y quizás con la
sensación interna de no haberlo logrado nunca a cabalidad.
Por esta razón, nos afecta tanto la opinión o la critica
de los demás, porque nuestra estima se cifra en que se nos
reconozca el que cumplimos un buen papel. La recomendación
para esta fase es la de hacer una revisión de nuestras vidas,
actividades y relaciones, con la cual nos hagamos una autoevaluación
sincera que nos permita descubrir cuales son nuestras tendencias,
nuestras fortalezas y debilidades y ubicar todas nuestras fuentes
de conflictos. Como ya dijimos el conflicto es la base del stress
y de la contradicción, es la fuente de la dualidad que nos
atormenta. Todo conflicto nos resta energía, y su persistencia
en el tiempo a la larga va a desequilibrar nuestra salud. Lo fundamental
es reconocer las necesidades de nuestro Ser Real y poder ser consecuente
para con ellas.
Asumir que si yo no me amo, si yo no me cuido, nadie tiene porque
hacerlo. Además nadie mejor que uno puede saber exactamente
la medida de nuestras necesidades así que nadie más
calificado para satisfacerlas que uno mismo. Así que tenemos
que hacernos responsables de nuestros estados de animo, que no sean
las circunstancias externas las que jueguen con nuestras emociones
y nos lleven de la euforia a la depresión, o de la ilusión
a la rabia. Sin ningún control de nuestra parte como marionetas
en las manos del destino. En nosotros esta la posibilidad de hacernos
dueños de las situaciones en vez víctimas de las circunstancias.
No olvidemos que la sociedad de consumo nos ha convertido en consumidores
compulsivos e irracionales, creándonos necesidades ficticias
que asumimos como verdaderas. De esta manera si no tengo un zapato
o un pantalón de marca me siento miserable, y si no tengo
un buen carro, una pinta y una pareja que me represente tengo que
sentirme como un "pobre diablo.
La felicidad en mi opinión es una consecuencia del desarrollo
armónico y proporcionado de todas nuestras potencialidades.
Cada una de ellas nos permite realizarnos en un aspecto de la realidad
alcanzando una meta particular. La felicidad, en verdad no tiene
mucho que ver con lo que se tenga o de lo que se carezca, sino mas
bien con lo que se Es y con lo que se hace. Una de nuestras mayores
limitaciones consiste en que como nuestras potencialidades y necesidades
reales están poco cultivadas, por lo general concentramos
la atención en algunas áreas de la vida y dejamos
otras totalmente descuidadas. Por lo tanto tratamos de llenar nuestras
carencias con más de lo mismo. Es decir, por ejemplo: Quienes
tienen como tendencia compulsiva la gula, pretenden llenar sus carencias
sexuales, afectivas o espirituales con más comida, y así,
otros viven en función del sexo, o del trabajo o de cualquier
otra droga con la cual evadir sus verdaderas necesidades.
Debemos propiciar en nosotros un desarrollo armónico, porque
las necesidades afectivas sólo se sacian con amor, así
como la sed sólo se calma con agua, y el hambre con comida.
Necesitamos contactarnos con todas nuestras necesidades y establecer
actividades precisas que nos ayuden a realizarnos como individuo,
como amigo, como hijo, como hermano, como esposo y como planetario.
Pero en cada una de estas facetas soy yo quien consciente y responsablemente
debo precisar mis metas en función de mis necesidades reales.
Es recomendable investigar de diversas maneras en nosotros mismos.
Se han desarrollado muchas técnicas para ayudarnos a conocernos
y a contactarnos con nuestro Ser Autentico, ese Niño Interior
que llaman algunos, que tiene la capacidad de ser libre, espontáneo,
natural, y feliz. A través de instrumentos como La biodanza,
el renacimiento, a través del arte de la actuación,
podemos explorar y aprender a expresar nuestras necesidades más
intimas y nuestros talentos más únicos y originales.
Cuando sepas sobre talleres de autoestima, de comunicación,
de asertividad, de crecimiento emocional, no les tengas miedo. No
tengas miedo a conocerte o a que otros te conozcan. No tengas miedo
a quedar expuesto, por que en esa supuesta vulnerabilidad se encuentra
nuestra verdadera belleza. Todos usamos máscaras, máscaras
para esconder aquello que no nos gusta y que no aceptamos de nosotros,
quizás porque alguien en el pasado nos lo censuro. Máscaras
que crean muros que nos aíslan en soledad, y nos escondemos
en las palabras porque con ellas todos somos perfectos, nos escondemos
detrás de los títulos porque con ellos todos somos
valiosos, y nos desesperamos por conseguir dinero y posesiones materiales
por que con ellas logramos poder y respeto. Todo eso lo usamos para
alejarnos y evitar, la verdadera intimidad, con nosotros mismos
y por supuesto también con los demás. Porque en lo
mas profundo de nuestro Ser, sabemos que es así. Sabemos
que estamos insatisfechos, y no nos sentimos bien con nosotros mismos,
porque no nos aceptamos. Y en esa soledad que hemos fabricado donde
podríamos disfrutar en silencio, del mundo subjetivo y de
la espiritualidad, ni siquiera nos soportamos.
Sólo despojándonos de las máscaras podremos
encontrar "quien somos" en realidad. Cuando comprendamos
que somos hechos a imagen y semejanza de Dios, y que en ello no
puede haber ninguna falta, entonces podremos aceptar todas nuestras
fortalezas y debilidades, y podremos recibir y agradecer todos nuestros
atributos porque somos únicos, irrepetibles y maravillosos.
Entonces mostrémonos altivos y contentos de quien somos,
afirmemos nuestra individualidad destaquemos nuestras diferencias
pero sobre todo reconozcamos nuestras similitudes, porque todos
en esencia somos iguales, dejemos de buscar excusas para separarnos
y démosle la bienvenida a la Unidad, a la unidad como humanos,
mas allá de credos, razas y religiones; como planetarios
conscientes de que debemos aprender a convivir en comunidad, y a
reconocer y respetar la importancia y la necesidad que tenemos del
componente No-humano de nuestro Planeta.
|