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MEDITACIÓN:
Siente la paz interior
Silvia Peña
La
meditación es la parada necesaria que deshace las preocupaciones,
aporta claridad mental y nos proporciona paz y serenidad.
Nos regimos por limitaciones: miedo al fracaso, a enfermar, a no
ser queridos
. Son sentimientos que nos despiertan ansiedad,
autocompasión, angustia, amargura y que pueden acabar por
enfermarnos física y mentalmente. La solución pasa
por modificar nuestra forma de percibir la vida, por buscar en nuestro
interior las respuestas que no encontramos fuera.
Es aquí cuando la meditación nos ayuda a descubrir
las resistencias, ideas y pensamientos que nos autolimitan. Nos
permite alejarnos de nuestros problemas, trascender el nivel de
conciencia cotidiano, el alboroto de la vida diaria y abrir nuevos
caminos para llegar al interior de uno, allí donde es posible
el silencio y la calma necesaria para encontrarnos a nosotros mismos.
Es un método muy eficaz que nos permite conocernos mejor
y afrontar los obstáculos que surgen inevitablemente en nuestro
caminar diario.
Después de meditar unos minutos, la mente vuelve a la realidad,
las preocupaciones no se habrán esfumado por completo, pero
la meditación habrá proporcionado la energía
suficiente para afrontarlas con mayor objetividad. Seremos capaces
de pensar con mayor claridad y eficacia. Al mismo tiempo, sentiremos
el profundo misterio y la preciosa naturaleza de la vida, algo que
también repercutirá en el desarrollo de un amor conciente
que mejore la relación con los demás y enriquezca
nuestra vida afectiva.
COMO, CUANDO
Y DONDE MEDITAR
El objetivo de la meditación es armonizar la mente y el cuerpo.
Hemos de sentirnos relajados sin quedarnos dormidos y la posición
que adoptemos no debe crearnos molestias.
- No hay una postura correcta, lo principal es que sea adecuada
para cada uno. Lo esencial es que la columna se mantenga recta.
Tenderse en el suelo descansa y relaja la espalda y las extremidades.
Hay personas que prefieren sentarse en una silla con la espalda
apoyada y las piernas juntas. A otras les gusta hacerlo en el suelo,
con las piernas estiradas y la espalda contra la pared. La posición
de loto consiste simplemente en sentarse con las piernas cruzadas
apoyando cada pie en el muslo opuesto.
- Se puede meditar en cualquier parte, aunque lo ideal es contar
con un lugar fijo agradable y, sobre todo silencioso. Si además
de ese espacio, reservamos para la meditación la misma hora
cada día, no nos olvidaremos de ella. En la mañana
temprano es un buen momento para la mente que está más
despejada.
- La meditación requiere regularidad, disciplina, sobre todo
al principio, cuando todavía no hemos adquirido el hábito.
Al principio debemos ser constantes, pues educar la mente requiere
un esfuerzo diario que será más placentero a medida
que vayamos ejerciendo cotidianamente la meditación.
PRIMEROS PASOS
PARA MEDITAR
1.Siéntate cómodo en un lugar tranquilo.
2.Respira profundo y pausado, sintiendo como entra y sale el aire.
Si lo prefiere cierre los ojos.
3.Pronuncia un mantra mientras respiras profundamente.
4.Recobra la conciencia de tu propia respiración. Con cada
respiración relaja una parte del cuerpo.
5.Sal de la meditación poco a poco. Permanece en la misma
postura durante unos minutos. Empieza a moverte con suavidad, estirando
los músculos y las articulaciones.
El objetivo es algo tan simple como dejar la mente en un estado
feliz, neutral, ajeno a los conflictos, que nos conduzca a la paz
con nosotros mismos.
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