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Perdonar: una decisión inteligente
Mario Moriani
Perdonar es una decisión de los valientes, de aquellos que no quieren más sentirse víctimas, y están dispuestos a dejar el pasado donde debe estar: en el pasado…
Pero…muchos piensan que al perdonar a una persona que le causó algún daño, la estará liberando de su responsabilidad de los hechos, y eso no es así. Cada quien es responsable de sus acciones, y si, por ejemplo, alguien comete un delito en contra de otra persona y cae en las manos de la justicia, el hecho de perdonar no implica liberar a esa persona del castigo que se merece, ni tampoco otorgar clemencia por sus actos.
Perdonar consiste en soltar los sentimientos de odio y rencor, soltar los pensamientos de venganza. La venganza no es dulce, como muchos afirman…es amarga y dañina. El mal no se combate con el mal, solamente hay una manera de acabar con el mal y es a través del bien.
Perdonar es un acto de amor, de humildad…pero ojo, perdonar no significa ser ingenuo, no quiere decir que al perdonar vamos a permitir que siga el abuso o la agresión, como dijimos anteriormente, perdonar es un acto de valentía, de fuerza, es una manera de retomar nuestro poder.
La mejor manera para empezar a practicar el perdón es sanando las diferencias que tenemos con aquellas personas que están más cercanas a nosotros: los hijos, el esposo o la esposa, los padres, el jefe, los compañeros de trabajo… Al poner en práctica el perdón con esas personas en nuestro día a día, desarrollaremos una actitud positiva ante la vida, que a la larga hará que perdón sea más fácil de aplicar en un hecho más grave.
Y ¿cómo podemos practicar el perdón en nuestro día a día? Reconociendo a la divinidad en cada persona, ver en el prójimo su esencia, su luz, su filiación con Dios…
Para algunos la práctica del perdón será más difícil que para otros. Puede haber muchas razones para eso: un resentimiento muy arraigado, falsas creencias con respecto al perdón, o sencillamente no estar dispuesto a perdonar.
Es muy triste cuando alguien toma la decisión de no perdonar…está condenada a vivir una vida sin paz, sin alegría, rodeado de enemigos…que triste…
Estamos en ésta vida para ser felices, y tenemos que hacer todo lo posible para lograr que nuestra existencia sea agradable. Es una pérdida de tiempo quedarse atrapado en algo que ya pasó y donde no podemos hacer nada para remediar los hechos. Así que perdonar, más que un acto de valentía es una acción inteligente que nos traerá beneficios para toda la vida.
Perdonar es una decisión... no perdonar también es una decisión…¿qué eliges tu?


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