La primera revista de autoayuda y crecimiento personal de Venezuela
Edición No. 84

 





Reconociendo nuestra historia

Alicia Hung

Nuestra Alma es un gran Contenedor, sobre todo de historias: la mayor parte del tiempo no tenemos idea de lo que se ha alojado en Ella… Están las historias de aquéllos que no pudieron ser felices (que es la gran mayoría) por alguna gran razón: por ser abandonados y olvidados, por no poder vivir el amor de su vida, por vivir en la escasez y en la carencia, por las vicisitudes de una guerra… por otros tantos motivos que fueron muy crueles… y también encontramos la cadena de favores que se hicieron unos a otros para mitigar tanto sufrimiento, cuando la carga fue muy grande, cuando un evento no se menciona más por el gran dolor que ocasiona en los demás y los impregna de tristeza, de agonía, de intensa amargura… A eso no hemos podido escapar, nos sentimos involucrados de alguna manera, comprometidos desde la lealtad y el amor que les tenemos, conectados por el sentimiento añejo y profundo… y así nos hemos ido embrollando a través de estas implicaciones sistémicas. Se trata de las vivencias de nuestros ancestros, nuestros antepasados, los seres que estuvieron y conformaron la estructura familiar para que tú llegaras a la Vida, y así permaneces hasta hoy con tu cúmulo de emociones, cargas, responsabilidades… muchas de ellas transferidas. El destino de muchos, como haya sido, nos pertenece, nos embarga, nos acorrala y nos hace cómplices de la soledad, la tristeza oculta tras el ajetreo cotidiano. Y así vamos caminando por la Vida, buscando tantas respuestas y soluciones, fusionando nuestras historias con las de ellos… los que estuvieron antes que nosotros.
Y se entretejen hilos y conexiones que parecieran ser invencibles en el tiempo, nos mantienen atados a nuestros padres, abuelos, tíos, hermanos y a muchos miembros de la familia… y ya deja de ser únicamente la sangre el factor de unión entre este conjunto de seres, de almas y de historias. Nos une también al que dejó una huella en la esencia de nuestra familia, por haber sido perpetrado o por ser una víctima. Todos han tenido un destino que hoy estamos calificando según nuestra consciencia. Nuestra buena consciencia nos empuja a seguirlos y darles un lugar especial en nuestro corazón, y nuestra mala consciencia consiste en hacerlo distinto a como ellos vivieron y asumieron los hechos.
Cuando estamos inmersos en estas implicaciones sistémicas, nos cuesta ver con lo que estamos cargando. Solamente sentimos que en nuestras Vidas algo nos limita o todo nos cuesta, o que nos falta algo y llevamos un peso que nos impide alcanzar la felicidad.
Así es como las Constelaciones Familiares tienen un lugar dentro de esta maraña que ha estado conectando generaciones, unas con otras, unas tras otras… Y a través de su magia inexplicable se logra liberar a nuestras futuras generaciones de seguir asumiendo lo que por amor no se hubiesen permitido respetar. Y respetar no es más que asentir al destino del otro, quien quiera que haya sido. Respetar es ver con dignidad la historia que protagonizara cada uno en nuestra familia y agradecer que de esa manera lo haya vivido y trascendido para que tú tengas el chance de honrarlos haciendo lo mejor por tu vida.
Es un viaje a través de muchas almas, evocar, recordar y asentir a lo descubierto. Reconocer y honrar a quienes contribuyeron a pasar la Vida y formar estas filas de generaciones, tal como lo hicieron, y lo hicieron lo mejor que pudieron para que llegaras. Al precio que cada cual lo hizo fue la única opción que tenía, ese es el chance que nos dieron para hacer lo mejor que podamos con la Vida que tenemos hoy.
A través de las Constelaciones Familiares tenemos la oportunidad de ver, rendirnos ante lo que fue e integrar los movimientos de la Vida a través de nuestras incontables generaciones. Protagonizar los cambios de consciencia y hacerlos visibles en nuestras relaciones con el entorno. Alojar esta nueva información acerca de nuestro sistema familiar en la mente, apoyarnos en la contención y en el tiempo para que germinen semillas que florecerán en nuestro corazón...
Esta es la manera en que me he asomado a mi Gran Alma y me he rendido ante todo cuanto encontré en ella... sorprenderme ante la Fuerza que me empuja a Vivir de otra manera, con el consentimiento de todos los que se fueron y me están viendo triunfar en lo que me he propuesto, con muy buenos ojos.
Este es el camino inocente que encontré al final de tanta lucha, y ahora me conecta con todos mis éxitos... pues encontré el camino que, con consentimiento, ellos desde la Gran Muerte me indican. Y recorrerlo me embiste de liberación, libertad, fortaleza e ímpetu para mostrarles de qué manera los honro con mis decisiones, mis vivencias, mis experiencias y mis grandes logros en todas las áreas de mi vida.
No existe un método exacto para mostrar al Mundo lo que las Constelaciones Familiares hacen en cada uno. Sólo está esa magia que he mencionado y se revela cuando decides asomarte a tu Alma a darle a cada quien su lugar desde tu corazón. Y si tu consciencia te lo permite, sientes que tu vida se sazona con estrellas, con primavera y una eterna sensación de completud y dignidad, una euforia que nace de la gratitud y el orgullo de pertenecer a una casta de héroes y musas... La Vida y el Alma se llenan de cosas nuevas y nuestros ojos perciben más allá de lo tangible y cotidiano, perciben la magia y el milagro de estar vivos y mirar atrás para recordarnos que fuimos hechos de amor, de pasión... y de una Fuerza ancestral que se manifiesta cada vez que sonreímos ante lo sagrado de la Creación y tomamos todo lo que ella nos ofrece...

 


LEA LA REVISTA

VIDA ALTERNATIVA
La primera revista de auto ayuda de Venezuela
Búsquela en el kiosco de su preferencia


Copyright (c) 2002 - 2003 Vida Alternativa - VENEZUELA