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¿Qué
son las Saddhanas Tántricas?
Teresa Egaña
El
término Saddhana significa "ceremonia" y todo aquello
que se activa como un ritual y con un objetivo sagrado, es decir,
buscando conectarnos con Dios. Por ende, en el Tantra una saddhana
es toda ceremonia o ritual en pareja que utiliza la energía
sexual y la respiración consciente para conectarnos con el
alma.
La pareja, artista o creador de una saddhana plantea una ceremonia
o ritual acorde a su necesidad de utilizarla como vehículo
para expresarse con plenitud. Este ritual no es un conocimiento
o acto excepcional, ni privilegiado, ni protegido por alguna agrupación
religiosa. Es simplemente un lenguaje profundamente íntimo
entre dos personas que genera una relación sexual armoniosa,
llena de simbolismos y sublimaciones.
Los cinco sentidos, la mente, el cuerpo, las emociones y sentimientos
serán inspirados, exaltados y fascinados con la observación
de un mandala, el canto de un mantra, el olor de un incienso, el
sabor de un vino y frutas, los masajes tántricos y chákricos...
la decoración, el atardecer, la música, la respiración
consciente, el vaivén de los juegos y prácticas tántricos.
La sexualidad sagrada, o mágica, o trascendental ha de cumplir
con "ciclos" en cada pareja. Saddhanas cada Luna Llena,
o cada Solsticio del año, o cada comienzo de mes... Consiste
en refocalizar cíclicamente la energía y potencial
contenidos en cada integrante de la pareja. Es una ceremonia de
poder, de reapropiación de la energía personal a través
de la meditación sexual.
Es el vehículo a través del cual el/la meditante tántrico
se une a la totalidad rindiéndose a las fuerzas del éxtasis
y de la unidad.
Entonces, ¿qué requiere una Saddhana?
Desbloquear el cuerpo de patrones y memorias celulares. Un espacio
físico y temporal privado y preparado para esta ceremonia.
Reabsorber en el silencio el talento, experiencia y consciencia
propios. Fundir la intuición de cada meditador con la del
otro. Dejar brotar la inspiración de cada uno y expresarla
lo antes posible. Liberar la Kundalini. Invocar a Dios en la pareja,
a Dios en uno mismo. Aceptar el ser percibido tal cual somos y sentimos.
Para ciertos "tantrikas", previo a la saddhana hay un
espacio de ayuno y de abstinencia sexual con la función de
limpiar el cuerpo de necesidades mundanas y cargarlo con la aceptación
de acceder a lo sagrado. Este espacio, usualmente, se abre con meditaciones
en solitario y en contacto con la Naturaleza.
Los resultados serían, poco a poco, los siguientes: Encontrar
nuestra referencia corporal en la perfección de la Naturaleza.
Encontrar nuestra referencia mental o intelectual en la fusión
entre conocimiento e intuición. Encontrar nuestra referencia
emocional en la relación con todo ser que podemos apoyar
a evolucionar y que tiene el mismo efecto sobre nosotros. Encontrar
nuestra referencia espiritual en el gozo y sabiduría del
alma.
Y, muy importante notar, una saddhana es divertida, sensual, romántica
y diferente a lo cotidiano. Por ende, sexualmente hablando, es nutritiva
y creativa.
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