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Cómo
caminar hacia la
Venezuela que queremos
Cecilia Campos
Caminar hacia la Nueva Venezuela requiere de cambios sustanciales
en nuestra forma de pensar, de hablar y de actuar. Desde el Viernes
Negro, cada uno de los pisos sobre los cuales nos hemos apoyado,
como el dinero, la gasolina, la democracia, etc, se han venido desplomando
sistemáticamente. Antes del Viernes Negro nuestra vida giraba
alrededor del dinero fácil, sostener las apariencias y de
un vivir bastante bien con muchas facilidades en todos los sentidos
y en todos los niveles cada uno en el suyo, aunque muy bien sabíamos
que aquella vida fácil estaba subsidiada por lo cual en definitiva
era una irrealidad, pero de alguna manera tampoco nos interesaba
mucho averiguar más en ese sentido ya que no estábamos
preparados para soltar nuestra irrealidad del todo está
bien.
Cuando la vida quiere que aprendamos algo, al principio nos lo muestra
de manera sutil y suave, si aprendemos la lección la vida
continúa suavemente. Pero si no la aprendemos, ella viene
de nuevo pero esta vez ya no es tan sutil, es más evidente
para que podamos ver lo que quiere que aprendamos. Ahora bien, después
del Viernes Negro, vino el Caracazo en el 89, luego el Golpe del
92, luego el Deslave de Vargas en el 99, luego el 11 de Abril del
2002, luego y de manera más rápida la pérdida
de las instituciones, la carencia de la gasolina, la falta de dólares,
etc, etc, etc... tal parece entonces que la lección se instaló
aquí delante de nosotros y no se irá ...hasta que
cada uno de los que aquí vivimos, aprendamos lo que la vida
quiere enseñarnos.
Así que: no es el gobierno, no son los partidos políticos,
no son unos específicamente: ¡SOMOS TODOS!!!
Entonces es sumamente importante que todos, nos detengamos por un
momento, soltemos el hábito de culpar a los demás
por lo que nos sucede y comencemos a preguntarnos: ¿Qué
es lo que yo necesito aprender de esta situación? y ¿Cuál
es mi cuota de responsabilidad en todo esto?
Nuestro país ha cambiado, nuestra economía también,
así como nuestra forma de ver la vida y de reaccionar ante
ella. Pero tal parece que necesitamos hacer muchos más cambios
en nosotros.
Cuando analizo cuánto hemos cambiado para sobrevivir, me
maravillo ante lo que consigo porque, a pesar de todas nuestras
carencias, de las incomodidades que tenemos ahora, a pesar del conflicto
permanente, es impresionante observar cuanto hemos crecido como
ciudadanos y como seres humanos, también cuántas habilidades
hemos desarrollado, lo cual comparándonos con aquella Venezuela
idílica de antes del Viernes Negro, me dice que a pesar de
todo ahora somos más ricos que antes, porque estamos empezando
a tenernos a nosotros mismos, lo cual constituye una mayor riqueza
y a mi parecer, constituye una buena parte de la lección
que nos corresponde aprender, pero por supuesto que aún nos
falta y la medida es: mientras tengamos por delante el conflicto,
la mentira, la corrupción, la agresividad, el pajarobravismo,
etc..., mientras tengamos todas esas situaciones tan evidentemente
enfrente de nosotros, quiere decir que ellas aún están
allí para que las veamos bien y tengamos la valentía
de mirar adentro de nosotros para descubrir cada una de esas situaciones
allí adentro, las corrijamos y continuemos adelante sin analizar
si nuestro vecino o nuestro pariente ya lo hicieron o no, ya que
lo más importante es sumar transformaciones individuales,
ya que personalmente creo que la Nueva Venezuela va a surgir de
adentro hacia afuera, de una masa crítica en donde cada uno
se ha transformado y ha visto surgir de adentro de sí mismo,
un nuevo ser humano en sintonía con el momento evolutivo
del Planeta.
Entonces esos nuevos seres humanos, sacarán de adentro de
sus corazones esa nueva realidad y la ubicarán afuera de
ellos y bailarán alrededor de su creación, celebrando
el nacimiento de la Nueva Venezuela.
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